Antes
de abordar un tema que en los últimos tiempos se a convertido en el
eje de debates y discusiones candentes por parte de expertos en
materia energética, analistas políticos y economistas,
es necesario
definir lo que son reservas y su
clasificación con el objetivo de
contextualizar al lector que no tiene claro lo que estos términos significan,
comencemos
entonces.
Reservas
de hidrocarburos:
- Reservas probadas: Son las cantidades de condensado, petróleo crudo, bitumen, gas natural y sustancias asociadas, estimadas con razonable certeza, las cuales se pueden extraer comercialmente, en un momento determinado, de yacimientos conocidos, basados en la información geológica e ingeniería disponible, bajo condiciones tecnológicas actuales y regulaciones gubernamentales vigentes.[1]
- Reservas probables: Son las cantidades estimadas de condensado, petróleo crudo, bitumen, gas natural y sustancias asociadas, atribuibles a acumulaciones conocidas, en las cuales la información geológica y de ingeniería indica un grado de menor certeza en su extracción, comparado con el de las reservas probadas, bajo condiciones tecnológicas y regulaciones gubernamentales vigentes.[2]
- Reservas posibles: Son las cantidades estimadas de condensado, petróleo crudo, bitumen, gas natural y sustancias asociadas, atribuibles a acumulaciones conocidas, en las cuales la información geológica y de ingeniería indican que su extracción es factible, con un grado menor de certeza al de las reservas probables.[3]
- Reservas remanentes: Se refiere al volumen de hidrocarburos restante que queda disponible en el yacimiento, luego que se haya producido un volumen determinado (medidas en barriles a condiciones de tanque).[4]
Conocido esto podemos iniciar con nuestro articulo.
A
nivel mundial las reservas de petróleo oscilan entre 1,481,526 MMbls[5]
donde más del 70% de las reservas probadas
de petróleo se encuentran en posesión de los países miembros de la
OPEP de los cuales Venezuela lidera el ranking mundial de reservas
probadas con más de 316.000 MMbls (billones de barriles), para el
2013 seguido por Arabia Saudita con 267.501 MMbls y Canadá
178.100 MMbls ver (Ilustración 1), colocando a la nación en el centro de las
miradas en materia energética, y convirtiéndola en un objetivo
prioritario de hasta seguridad nacional para los grandes consumidores
de petróleo del mundo, donde Estados Unidos lidera el ranking con un
consumo de 18.949,43 Mbld (miles de barriles). Esto inexorablemente obliga a estas
naciones a generar estrategias de mercado para garantizar su
abastecimiento diario de petróleo el cual es el combustible que mueve
sus economías.
Ilustración1. Mapa actualizado con las reservas probadas de petróleo en el mundo. [6]
Estratégicamente hablando, Venezuela se encuentra situada en el extremo norte de la América del Sur, entre los meridianos 60° y 73° y entre 1° y 12° de latitud norte, limita por el norte con la cuenca del Mar Caribe y posee 4.208 km de costa lo cual provee un acceso cómodo para la distribución de crudo hacia el Caribe, Norte América y la Unión Europea, como se observa en la ilustración 2,
Ilustración 2. Ubicación geográfica de Venezuela y sus facilidades de distribución de crudo.[7]

